lunes 14 de noviembre de 2011
brillo en los ojos
lunes 17 de octubre de 2011
El poder de dar...la importancia de ser
domingo 16 de octubre de 2011
Hoy salí al mundo de nuevo
lunes 4 de enero de 2010
Renacer...
La mamá preocupada por la tenacidad (tal vez terquedad) de su hijo, le dijo que conocer el camino no significaba exponer tu cuerpo, tu corazón y tu vida. El niño era tan pequeño que no comprendió las palabras de su sabia madre.
El pequeño toby continuó yendo al bosque todos los días montado en su caballo a cabalgar entre los fresnos. Confiado en la capacidad para evadir las ramas y confiado en la habilidad de su caballo, un día decidió darle rienda suelta a la velocidad y cabalgó tan rápido como su caballo le permitió.
Toby era tan feliz de su libertad, que perdió la noción del tiempo. El sol se estaba poniendo, y las sombras de los árboles comenzaban a verse cada vez mas grandes. El pequeño Toby, se percató, sin embargo, se sentía tan libre que su ego le impidió darse cuenta de que a pesar de todos los golpes que se había llevado aprendiendo a cabalgar entre los árboles, de la maestría que había logrado arriesgándose y de la confianza en sí mismo que ínvadía sus sentidos, era lógico saber que si cabalgas de noche en el bosque, las posibilidades de caer son imposibles de ignorar.
La oscuridad había llenado casi por completo al bosque. El caballo del joven pastor, bajó la velocidad de manera notoria. Toby, sin embargo, continuaba golpeándolo con el fuete. Creía que todo tenía que estar en su control. El caballo retoma un poco la velocidad, mas asustado por los golpes de su amo que por la misma noche.
A pesar de que el joven, practicamente no alcanzaba a apreciar si lo que tenía enfrente era una sombra o una rama, continuó sin dudarlo ni un segundo.
Confiando en su casi nula visión, el joven pastor miró hacia su derecha para esquivar una rama que alcanzó a ver de reojo. Cuando volteó de nuevo hacia el frente, notó una gran rama a centímetros de su cabeza. Toby intentó esquivarla, pero la cercanía con el árbol, volvió imposible e trabajo. el joven pastor se impactó de frente con aquella rama. El caballo siguió corriendo dejándolo inconsciente y solo en medio del bosque.
Continuará...
Hace un año que comencé este blog, me sentía tan confiado de la luz que había en mí, que creía que podía iluminar el bosque mas oscuro. Intenté ilumiarte, en serio lo intenté. Pero tu solo querías mi luz para hacer tu ego mas grande, y en realidad cumpliste tu misión. Vuelvo a escribir después de haber dejado de hacerlo por más de un año, porque aún no encuentro mi luz, sin embargo, a pesar de que no se cuál es mi camino, se cuáles no lo son, y no estoy dispuesto a seguir caminando en círculos por no ver. Si te regalé mi luz, entonces tengo que volver a brillar porque esa fue mi decisión
domingo 4 de enero de 2009
infancia

A veces las primeras palabras por escribir, son las mas complicadas. Creo que es por eso que no todas las personas escriben, porque se quedan en medio de su primer palabra. Pensando en como podria escribir con la belleza que lo que me paso ayer merece, solo pude recurrir a la palabra infancia. Existe mucha mas grandeza en admitir que uno es un nio pequeño que en querer dejar a un lado al niño que vive dentro de cada uno de nosotros y pretender que el adulto tiene mas control sobre el mundo: ¡No es verdad! Un niño no necesita tener control sobre su realidad, porque el crea su realidad, llena de juguetes, caricaturas, sueños de volar y videojegos, y ahora que tengo edad suficiente para decir que la vida ha intentado cambiar los juguetes, las caricaturas, los sueños de volar y los videojuegos por computadoras, programas de discovery channel, cenas elegantes y pretenciones, lo unico que se que nunca podria perder por mas que pasen los años sobre mi cuerpo es mi sueño de volar. Ayer por accidente me vi enrolado una vez mas en el mundo que habia creido dejar a un lado hace ya varios años. La llamada de mi mejor amigo, quien me dijo necesitar ayuda sobre audio e iluminacion en el museo de la ciudad, me llevo a regresar el reloj por lo menos 10 años. Cuando vi en la puerta a dos personas disfrazadas, entendi de que se trataba. Mis ojos se llenaron de lagrimas inmediatamente. Cruce la puerta de entrada, y con un letrero invisible, se pedia que colgaras tus prejuicios en aquel perchero que se situaba justo a la derecha de la recepcion. Aun no entiendo como es que la mayoria de la gente lo pasaba de largo, pero si notaba como la persona que les vendia los boletos, reia al verlos decidir entrar asi. Me acerque al perchero y colgue todos los prejuicios que me cubrian del sol en ese momento, sintiendome ni siquiera vulnerable, sino ligero. Pase inmediatamente a comprar el boleto de entrada. Mientras me era entregado, solo podia escuchar gritos de niños por todas partes, sin embargo, me resultaba un tanto curioso que los niños tuvieran la voz tan grave que parecia la de un hombre. Me dieron el boleto, pague su costo y cruce el puente entre aquella realidad y la que estaba dejando atras en ese momento. El boletero me sonrio, y se que su sonrisa fue de agradecimiento. Habia cruzado la entrada hacia lo que parecia un mercado, uno, que tenia todo lo que podia necesitar para sobrevivir. A mi derecha inmediatamente, estaba un señor de apariencia oriental vendiendo figuras de caricaturas japonesas, llaveros, peluches y varias cosas mas que un coleccionista amaria tener en su casa. Lo que me parecio aun mas curioso, es que la gente pasaba de largo el letrero que estaba a un lado que decia: si aun eres un niño, significa que estas leyendo esto. A mi lado, y leyendo el mismo letrero que yo, se encontraba un niño bastante alto, vestido como un militar de resident evil. Me toco el hombro y me dijo: ¿te gusta?. Inmediatamente reconoci su voz, era mi mejor amigo, de quien habia recibido la llamada. No necesite que se quitara la mascara para decirle: creo que nunca vamos a dejar de ser niños, ¿verdad? El solo se rio y asintio con la cabeza. Habia una cantidad impresionante de puestos vendiendo sueños, ilusiones, agape transformado en peliculas, llaveros, peluches y un sin fin de cosas. Gente disfrazada por todos lados, o personajes de videojuegos y caricaturas que se tomaron la molestia de ir a aquel pequeño mercado de fantasia. Yo, mirando las cosas con tal detenimiento, que podia pasar una hora en un solo puesto preguntando que era algo, o admirando la belleza de las cosas que en este habia. Mesas llenas de personas dibujando, dadores de vida.
Se anuncio por el megafono del museo, que el concurso de disfraces iba a darse por comenzado dentro de media hora, y yo no podia perdermelo de ninguna manera. Me sente dentro de la sala de exposiciones, y me parecio asombroso el ver a tantos personajes que admiraba juntos en un solo lugar, interactuando y siendo amigos. El sol deicidio rendirle respeto a la noche, y ni siquiera me di cuenta en el momento en el que decidio irse a descansar. Pase al menos 8 horas en el mismo lugar. En situaciones asi es cuando te das cuenta de que el tiempo si es algo relativo, y no es una ley. Hay segundos que pueden durar una eternidad, u horas que pueden pasar de largo sin importancia y morir.
La cantidad de niños era impresionante, solo que aun no me cuadraba, porque algunas ya tenian bigote y barba, y al menos la mayoria eran de mi estatura. Supongo que es una nueva raza de niños super desarrollados y con super poderes, como lo s que te pintan en las caricaturas. Todos riendo, siendo felices y sin pretenciones, solo disfrutando lo hermoso que es ser un niño.
Al marcharme solo tuve un deseo: regresar a ese lugar lo mas pronto posible. Despues de la experiencia ue tuve ayer solo me quedo comprender una cosa: no se trata de escuchar al niño que llevas dentro, sino, nunca dejar que el adulto que llevas dentro te venda la idea de crecer. Despues de todo, la vida si se trata de juguetes, sueños de volar y videojuegos.
viernes 2 de enero de 2009
la uva numero 12

El viaje

